3013499-poster-the-divisionLos juegos de video realmente no son tema nuevo: el primero de ellos data de los años cincuenta y consistía en un sencillo “tic-tac-toe”, mejor conocido como “tres en línea”. En efecto, hemos recorrido un largo camino hasta ahora, cuando hemos rebasado el límite del 3D para ir tan lejos como lo es la realidad virtual, todo en el arcade o salón de juegos cerca de tu ciudad.

Si bien es cierto que el trayecto ha estado lleno de críticas, no se pueden negar las numerosas contribuciones que los videojuegos o, mejor dicho, la cultura gamer, han aportado a la sociedad. Estos son tan solo algunos ejemplos:

  • Globalización: Aunque el Internet también juega un papel importante aquí, realmente no tiene precedentes la manera en que los usuarios y sobre todo el público joven tiene mayor acceso a personas de otras culturas. De esta forma, muchos gamers aprenden costumbres interesantes e incluso otros idiomas mientras disfrutan de un divertido pasatiempo.
  • Educación: Hoy en día existen aplicaciones de entretenimiento especiales para aumentar nuestro coeficiente intelectual, sin embargo, la verdad es que cualquier videojuego puede ayudar a desarrollar las capacidades tanto de niños como de adultos al mantener su mente activa en la resolución de problemas, agilidad, memoria y mucho más.
  • Cultura: Al igual que la literatura o el cine, los videojuegos se han convertido en todo un arte digno de admiración. Podrás notarlo al ver las miles y millones de personas que se reúnen anualmente en convenciones, ¡pero no solo eso! Sino que además ejemplares inolvidables como Super Mario Bros, The Legend of Zelda, Assasin’s Creed o Sonic son realmente ricos en historia, estética y jugabilidad, lo cual los convierte en verdaderos aportes culturales.
  • Economía: Como cualquier otro sector de la tecnología, los juegos de video son un negocio bastante rentable que no tiene tendencia alguna a decaer, sin mencionar que la industria constituye una increíble fuente de trabajo para profesionales alrededor del mundo, desde programadores, diseñadores y productores, hasta guionistas, traductores e ilustradores.