¿Cómo resuelves un problema como la piratería en videojuegos?

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Pirate_Flag_of_Jack_Rackham.svg_Entre los negocios sucios quizás el que genera más pérdidas monetarias e inconvenientes en el público es la piratería. Los videojuegos son un campo donde esta costumbre se encuentra bastante arraigada, sobre todo en la cultura latinoamericana donde las leyes pueden ser mucho menos rigurosas. Pero, ¿cómo resolver un asunto que afecta a tantas personas y que parece no tener fin a pesar de todas las medidas?

Las consolas parecen estar venciendo el problema a través de la modificación del hardware. Al contar con un sistema interno cada vez más complicado y aplicar diferentes medidas físicas de seguridad, protegen a sus equipos de hackers y de alteraciones deshonestas a su programación, algo que definitivamente les ha permitido reducir al máximo el problema.

Los videojuegos de computadora, por su parte, todavía tienen mucho qué resolver. Al ser más fácil “crackear” los sistemas operativos convencionales, se hace menos complicada la piratería en estos ejemplares a pesar de que se apliquen numerosas medidas programáticas. A pesar de la situación, todo gamer conoce bien las bondades que puede tener el adquirir sus juegos de forma legal: mayor estabilidad, cero riesgos, mejor soporte, la tranquilidad de navegar en sitios oficiales o registrarse allí sin miedo, y mucho más.

Todo esto parece abrumador, sin embargo, también es necesario ver la otra cara de la moneda: ¿por qué las personas compran videojuegos piratas? Aunque muchas veces tiene que ver con la falta de valores y escrúpulos, la pura verdad es que gran parte de este público simplemente no tiene el presupuesto como para adquirir estos productos legalmente, en la frecuencia que les gustaría.

Es por eso que antes que nada, si se quiere eliminar este mercado negro, habría que hacerlo en las mejores condiciones económicas para las personas, además de contar con mayor cantidad de reglamentos que persigan y castiguen el terrible comportamiento. Al fin y al cabo, sería genial que todos pudieran comprar sus videojuegos sin ningún problema, ¡estamos seguros de que a las compañías les encantaría eso! pero sus empleados necesitan obtener las ganancias justas por su trabajo.